Dificultad intermedia si se realiza completo, en un entorno salvaje e incontaminado. 11 rápeles de alturas moderadas, ideal para practicar el uso del descensor sin ser excesivamente exigente ni física ni técnicamente.
La parte baja (5 rápeles) es especialmente disfrutable en primavera, cuando el nivel del agua está en su punto óptimo.
Perfecta para quienes quieren aprender a utilizar correctamente el descensor y bajar con autonomía.








