La Valbianca se divide en dos partes. La parte superior — un auténtico parque de toboganes — ofrece una sucesión de deslizadores naturales que terminan en pozas de agua cristalina, un rápel en cuerda y una tirolesa final: apta para todos.
La parte inferior es una magnífica cascada de aproximadamente 90 metros dividida en tres rápeles con dos pozas colgantes, recomendada para quienes tienen experiencia con el descensor y pueden bajar en autonomía.








